Siempre suelo escribir sobre lugares y costumbres ajenas a mi país porque me gusta conocer nuevas culturas, tradiciones, etc. Sin embargo, hoy he decidido que quizás nuestros lectores de otras partes del mundo (a los que saludamos desde España) pensarán lo mismo que yo, por lo que me he decidido a escribir sobre algo español...
¿Y qué es más español que la siesta?. Bueno sí, quizás el ir de cañas y tapas, los toros, el flamenco, el desempleo...¡uy no!, que eso no iba aquí. En fin, ya vendrán algunos artículos más con el tiempo, que aún este blog es joven.
La siesta, consiste en descansar algunos minutos después de almorzar, 20 ó 30, aunque para algunos esos minutos se conviertan en horas. Esta expresión viene del latín
hora sexta, que expresa el lapso del día comprendido entre las 12 y las 15 horas, cuando antaño se hacía una pausa en las labores cotidianas para descansar y reponer fuerzas debido probablmente a su orígen: la
Regla de San Benito (año 540 d.C.), cuyo principal mandato
ora et labora, prestaba
atención especial a la regulación del horario, teniendo en cuenta el aprovechamiento de la luz solar y las estaciones del año, para conseguir un equilibrio entre el trabajo (agrario), la meditación, la oración y el sueño, obligando a los monjes a guardar silencio y reposo de dicha hora.
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| Durmiendo la siesta en una hamaca. |